¿Vacaciones sin pagar?

Claudia es compañera de Nuria y por lo tanto sus condiciones laborales son similares: jornadas maratonianas, apenas tiene descansos, sueldo escaso sujeto a comisión y por supuesto vacaciones sin pagar.

Sin embargo Claudia lleva ya un par de años trabajando en el negocio por lo que está habituada a planificar su economía en función de las vacaciones que le asigna la empresa para no quedarse sin sustento.

Pero la realidad y la gerencia del establecimiento, siempre encuentran nuevas formas amargar la vida a la trabajadora allá donde menos se lo espera. En una ocasión, Claudia pide disfrutar 10 días de vacaciones para hacer un viaje. Habla con la gerente de la empresa quien le informa que dado que ésta no tenía intención de darle vacaciones a nadie esos días (por lo que se descuadra el cuadrante), si quiere coger dichas vacaciones tendrá que abonar el sueldo que le correspondería cobrar para que el negocio no sufra trastorno y pueda así pagar a otra trabajadora. En total, unos 270€.

Claudia accede a pagar ese dinero a la empresa puesto que necesita esas vacaciones.

Claudia no lo sabe porque nunca se lo ha planteado y nadie se lo ha dicho pero lo que realmente necesita no son vacaciones sino afiliarse a un sindicato junto con sus compañeras.